El problema del aborto en el sistema jurídico

 

Existen dos posicio­nes fundamentales: los que entienden que hay un conflicto entre dos bienes jurídicos distintos: el de la vida del producto de la concepción, y el del derecho de la mujer a elegir ser madre. Y, una segunda posi­ción, son los que consideran que no existe tal conflicto de intereses: unos porque ha­cen una protección a ultranza de la vida del feto y otros porque entienden que el derecho de la mujer a elegir es irrenunciable y está por encima de cualquier otro derecho, incluido la vida.

No obstante lo cual, sí podemos afirmar que la polémica sobre la incriminación del aborto se basa, esencialmente, en la existencia de ese conflicto de intereses:

El derecho de la mujer a decidir sobre su  propio cuerpo y el derecho a la vida. A partir de esta premisa las soluciones legislativas dadas en el derecho comparado son muy diversas, aunque podríamos encuadrarlas en tres grupos:

Países en los « que no se permite el abono, posición muy minoritaria.

Países en los que se per­mite la interrupción voluntaria del emba­razo, despenalizándose el aborto cuando « éste se produce por razones éticas (embarazo por violación), terapéuticas (grave peligro para la vida o salud de la embarazada) o eugenésicas (graves taras física o « psíquicas del feto). A esta regulación legal se le denomina el sistema de las indicaciones.

Podemos afirmar después de un estu­dio en profundidad de todas las posturas existentes, que el sujeto pasivo es el nas- citurus y que el objeto material del delito; es decir, el objeto sobre el que se comete el acto ilícito, es el producto de la concep­ción vivo. El término "producto de la con­cepción" es el proceso fisiológico del embarazo y el concepto "vivo" hace refe­rencia a la viabilidad intrauterina del pro­ducto de la concepción.

El perjudicado por el delito, que en modo alguno debe confundirse con el su­jeto pasivo, aunque en algunas ocasiones pueda coincidir, puede serla madre, cuan­do se haga sin su consentimiento, y el padre. En ningún caso, al Estado se le pue­de dar la cualidad de perjudicado del de­lito.

Otro de los problemas fundamentales derivados de esta figura delictiva es el de los límites máximos y mínimos. En el pri­mer caso, sirve para saber cuándo es un delito de aborto, o cuándo es un delito de homicidio o asesinato por la muerte del recién nacido.

En el caso de los límites mínimos, éste sirve para saber si la conducta es impune o por el contrario, se sanciona como delito de aborto. Existen, al respecto, dos teo­rías: la de la fecundación, en la que se entiende que existe delito de aborto cuan­do se interrumpe el embarazo una vez producida la fecundación del óvulo. Y, la teoría de la anidación, en la que se consi­dera que existe delito de aborto cuando el óvulo está fecundado y anidado.

El autor trabaja en Despacho de Abogado Penalista especialista en delitos en la Comunidad de Madrid